viernes, 28 de junio de 2024

- Cementerio de Sapanta en Maramures

                 

El cementerio alegre es un cementerio en la aldea de SăpânțaMaramureşRumania, a 8 kilómetros escasos de la frontera con Ucrania. Pasaría desapercibido si no fuera por sus tumbas con coloridas pinturas naïfs y unos epitafios que describen, de una manera original y poética, a las personas que están enterradas allí, así como escenas de sus vidas. 

El cementerio alegre se ha convertido en un museo al aire libre y en una atracción turística.

Su característica inusual es que se aparta de la idea de la muerte como algo lúgubre y solemne, tan habitual en las sociedades europeas. Se han hecho conexiones con la cultura dacia, cuyos principios filosóficos postulaban la inmortalidad del alma y la creencia de que la muerte era un momento lleno de alegría y esperanza.

Los orígenes del cementerio están vinculados a Stan Ioan Patras, un artista local que empezó en 1935 a esculpir las lápidas con su peculiar estilo, a mitad de camino entre la viñeta satírica y las imágenes de las vidas de santos. A partir de 1960, estaban a la vista más de 800 lápidas con cruces de madera de roble protegidas de la intemperie bajo una especie de tejado.

Se dedicó a esta tarea durante cuatro décadas, hasta su muerte en 1977, año en que continuó con este trabajo su sucesor, Pop Dumitru, que habita en la casa de su maestro y mantiene su estilo.

Como difícilmente podía ser de otra forma, el fundador del Cementerio Feliz descansa en el mismo camposanto, en su tumba correspondiente.

Si alguna vez has imaginado un cementerio colorido y lleno de arte, entonces el Cementerio Alegre de Sapanta en Rumania es el destino perfecto para ti. Conocido a nivel mundial por sus tumbas pintadas y su arte funerario único, este peculiar camposanto es una visita obligada para los amantes de la tradición pintoresca y el turismo cultural en Rumania.


Ubicado en el hermoso paisaje de la región de Maramures, el Cementerio Alegre de Sapanta se ha convertido en uno de los destinos más populares de Rumania. Sus tumbas pintadas a mano son un testimonio de la creatividad y la devoción de sus habitantes, y ofrecen una oportunidad única para explorar la historia y la cultura del país a través del arte funerario.

Ademas de las tumbas pintadas, el Cementerio Alegre de Sapanta también cuenta con una iglesia de madera restaurada y puestos de artesanía local. 

Los visitantes pueden disfrutar de un recorrido completo por el cementerio y explorar las atracciones adicionales que ofrece, haciendo del lugar una experiencia turística única en Rumania.

El Cementerio Alegre de Sapanta no solo es conocido por sus tumbas pintadas, sino también por su encanto cultural y una serie de actividades y atracciones que complementan la visita. Entre estas atracciones adicionales se encuentra una hermosa iglesia de madera restaurada, que ofrece una visión fascinante de la arquitectura tradicional de la región.

Además, los visitantes pueden encontrar puestos de artesanía local cerca del cementerio, donde pueden adquirir recuerdos únicos hechos a mano, como tallados en madera, textiles tradicionales y artículos decorativos.



Explorar el Cementerio Alegre de Sapanta y sus atracciones adicionales es una verdadera experiencia turística única, ya que combina el arte y la cultura con la historia y la tradición de Rumania. No te pierdas la oportunidad de disfrutar de un recorrido completo, descubrir las tumbas pintadas y sumergirte en esta fascinante parte del patrimonio cultural rumano.


*Crónica de un visitante al Cementerio de Sapanta

Durante nuestro viaje por Rumanía tuvimos ocasión de dedicar unos tres días a visitar la bucólica región de Maramures, en el norte del país. El principal atractivo turístico de la zona son sus famosas Iglesias de Madera, Patrimonio de la Humanidad, pero si viajáis por esas tierras no os debéis perder la visita al Cementerio Alegre de Sapanta, uno de los cementerios más peculiares del planeta. En este post os contamos su historia y cómo visitarlo.

se encuentra en la localidad de Săpânța (o Sapantza), una pequeña población de menos de 3.000 habitantes ubicada a escasos 2km de la frontera ucraniana. Su nombre ya nos da una idea del tipo de lugar que es: un cementerio donde las tumbas no evocan tristeza, sino alegría, felicidad y optimismo ante la muerte. El «culpable» de su existencia fue el artista local Stan Ioan Pătraş (1908–1977).

En 1935 el joven Pătraş comenzó a esculpir poemas en algunas cruces de madera del cementerio, dándoles siempre un tono irónico y escribiéndolos en primera persona. Solo fueron 10 poemas al principio, pero al año siguiente comenzó a incluir dibujos de colores vivos y su estilo se hizo cada vez más popular y demandado. Al momento de su muerte, Patras había realizado 700 tumbas. Su discípulo Dumitru Pop «Tincu» continúa su obra desde entonces.

Pătraş tenía una visión muy optimista sobre la muerte y usó el color azul de forma predominante en sus creaciones, simbolizando el cielo al que, según su creencia, llegarían las almas. Las tumbas, de madera de roble, tienen dos elementos principales: un poema y una escena pictórica. Tanto el poema como la escena tallada pueden hacer alusión a la vida del fallecido e incluso a las condiciones de su muerte: «(…) Me fui al trabajo / Y la muerte me estaba esperando (…)».

Durante nuestra estancia en Sapanta nos alojamos en la Pensión Ileana, a escasos metros del cementerio. Allí nos prestaron un libro donde pudimos echar un vistazo a algunos de los poemas más famosos tallados en las tumbas. Uno de los epitafios más populares es el de la tumba del maestro artesano, tallado por el propio Pătraş: «(…) Todos los días que he vivido / No deseé dañar a nadie / Solo el bien, tanto como pude / No importa para quién (…)».


- Monasterio de Barsana en Maramures

            

Monasterio de Barsana

  Monasterio de Barsana es en realidad el nombre de todo un complejo monástico, de construcciones de madera, concretamente en la región de Maramures.

Se encuentra situado cerca de la ribera del río Iza. La ciudad más cercana es Sighetul Marmatiei (22 km) y se encuentra aproximadamente a 45 km de Negresti-Oaş.

  Su arquitectura es realmente espectacular, toda la construcción es de madera. Podrás ingresar al patio a través de un portón de madera. Aquí, admirarás la iglesia con una altura de 57 metros. También podrás ver las celdas de las monjas, la capilla, la casa de los artistas, la casa de los maestros y el campanario.

  El complejo incluye la tradicional puerta de Maramures, el campanario y el propio lugar de culto (la iglesia). Tiene también el altar de verano, las celdas de las monjas, la capilla y por último, pero no menos importante, el taller del artista.

  El arquitecto Dorel Cordos es quien creó todo el proyecto del Monasterio de Barsana. Él desarrolló el lugar cada vez más en función de las necesidades de las monjas y de los aldeanos, pero sobre todo de las posibilidades económicas. La entrada al actual patio del monasterio se encuentra bajo el campanario. Inmediatamente a la derecha, el Monasterio de Barsana se eleva orgulloso hacia el cielo.

  Las callejuelas adoquinadas conducen a los visitantes a los distintos puntos del complejo monástico. Todos los anexos del Monasterio de Barsana están abiertos a las visitas. De esta manera, los turistas pueden admirar tranquilamente la belleza de la arquitectura de Maramures.

  En el patio del monasterio también hay un museo, en el que se exponen todo tipo de objetos interesantes, iconos antiguos, documentos del pasado e información sobre la historia del lugar. El museo está distribuido en dos niveles: en la planta baja se encuentran objetos religiosos y en el primer piso, objetos tradicionales de Maramures.

  El Monasterio de Barsana se puede visitar en cualquier época del año. Pero el complejo monástico realmente florece durante la estación cálida. En verano, las callejuelas se llenan de flores multicolores y de tentadores aromas. Para ver de cerca el trabajo de los artistas, los visitantes pueden ingresar a las casas de los artistas. Aquí pintan iconos o realizan diversos trabajos de mantenimiento de edificios.

  La celebración del monasterio se realiza el 30 de junio: “Consejo de los Santos”, siendo sus protectores los 12 apóstoles que acompañaron a Jesús en sus viajes. Hay 2 asentamientos en Barsana: el monasterio y la iglesia de madera.

  El pueblo de Barsana está documentado desde el año 1326, cuando el 26 de septiembre el rey Carol Robert expide un diploma mediante el cual se refuerzan los derechos de posesión sobre la finca de Barsana. 

Otros documentos del año 1390 atestiguan por primera vez la existencia de una iglesia aquí en Barsana. Describen el camino que se bifurca, un lado conduce al pueblo y el otro al hermoso monasterio. Pero ¿cuál es la verdadera historia del Monasterio de Barsana?

  Barsana es un convento de monjas, restablecido en 1993. Fue conocida como la iglesia de madera más alta de Europa hasta 2003. En 2003 fue superada por la iglesia de Perii Maramuresului de Sapanta.

  Fue reconstruido en el lugar del antiguo monasterio de Barsana. La iglesia del antiguo monasterio fue trasladada y hoy es patrimonio de la UNESCO. Por eso todo aquí parece nuevo. El Monasterio de Barsana es el lugar más visitado de todos.

  Parece que la iglesia de madera de Barsana fue construida en señal de agradecimiento, para agradecer a Dios por su protección durante la peste de 1710. Fue trasladada varias veces, dentro del cementerio, luego en el centro del pueblo y, finalmente, fue traído aquí, en la colina, alrededor de 1800.

  En su interior aún se conserva parte de la pintura mural, que se puede observar mejor en el altar y la nave. La pintura está realizada sobre piezas de material textil que se fijaban en las paredes y luego se recubrían con una capa de cal. Toda la pintura de la iglesia data de 1806.

  Es un complejo de iglesias y edificios de madera especialmente bonito, así que, aunque haya mucha gente, realmente merece la pena. Súper bien cuidado en un entorno magnífico me impresionó el silencio absoluto que había mientras en el ambiente solo se escuchaban los rezos de los monjes.

  Elegimos para dormir Budesti, Pensiunea Bontos, un lugar muy agradable en el mismo pueblo y donde lo mejor de ella es la dueña, la amabilidad fue extraordinaria. Nos enseñaron las habitaciones y pudimos elegir la que queríamos ya que hay bastante diferencia entre unas y otras. Como estaba todo cerrado cenamos en una bonita terraza que tenía en el primer piso de la casa, nos hizo un menú tradicional.

 

- Las iglesias de madera de Maramures

Maramures es un distrito de Rumanía, al norte de Transilvania, muy cerca de Cluj Napoca, y al oeste de Bucovina y su monasterios, que se encuentra al lado de Ucrania y con muchísima historia en ella, y que ha estado ocupada por muchísimos pueblos diferentes, como los dacios, los eslavos, los húngaros… y que se mantiene como una de las zonas más rurales de Rumanía.

La zona de Maramures es famosa por sus preciosas iglesias de madera construidas entre los siglos XVII y XVIII tras la prohibición de que se erigieran iglesias ortodoxas de piedra las cuales destacan más por sus estructuras que por sus adornos. Se erigieron enteramente de madera sin usar un solo clavo.

  Ocho de esas iglesias han sido declaradas patrimonio de la humanidad de la Unesco. Nosotros visitamos sólo algunas de ellas y nos encantaron, Desesti, Budesti y Surdesti. 

  Otro de los reclamos turísticos de Maramures es su famoso y curioso cementerio de Sapanta, conocido como “Cementerio alegre”, debido a sus cruces de colores y a sus epitafios donde se señalan los oficios, situaciones cotidianas o incluso, el motivo de la muerte de éste cuando ha sido por accidente. Las primeras tallas fueron del año 1935 y las realizó Stan Ioan Patrás, las cuales, fueron muy exitosas y desde ese momento los habitantes de la ciudad decidieron dotar de color un momento triste en la despedida de familiares y amigos. 

  Si quieres visitar las iglesias de madera en Maramures, puedes aprovechar tu estancia en ciudades de interés turístico cercanas, como Cluj Napoca (160 kms), Sighisoara (191 kms) o incluso Sibiu (300 kms). 


  La mayoría de los visitantes quedan sorprendidos con las bases de estos templos religiosos al verlos de cerca. Esto se debe a que, si bien los campanarios parecen increíblemente pequeños, sus sencillas plantas rectangulares en realidad están formadas por enormes losas de madera.

  La histórica región rumana de Maramureş, dividida entre Rumanía y la Ucrania sub-carpática tras la Segunda Guerra Mundial, es uno de los lugares en los que la construcción tradicional con troncos no quedó interrumpida y donde sobrevive un rico patrimonio en madera. La tradición de construir iglesias de madera en la Maramureş central y meridional puede remontarse hasta comienzos del siglo xvi.

  Las iglesias de madera de Maramureș son una selección de ocho ejemplos de diferentes soluciones arquitectónicas de distintos períodos y zonas. Son iglesias ortodoxas en el condado de Maramureş, distritos Bârsana, Budesti, Desesti, Ieud, Sisesti, Poienile Izei y Târgu. Son altas construcciones en madera con característicos campanarios delgados y altos en el extremo occidental de los edificios. Son un tipo de arquitectura popular muy propia del paisaje cultural de esta zona montañosa en el norte de Rumanía.

  Maramureş es una de las regiones mejor conocidas de Rumania, con una tradición autónoma desde la Edad Media. Sus bien conservados pueblos e iglesias hechos con madera, su estilo de vida tradicional y los coloridos ropajes locales aún usados hacen de Maramureş lo más parecido a un museo viviente que puede encontrarse en Europa.

Iglesia de Madera de Baia Sprie

La gran sorpresa, por inesperada y porque no aparece en ninguna otra lista de las Iglesias de Madera.

Qué maravilla de pinturas en perfecto estado. Un auténtico festival de colores.

La iglesia de los Santos Emperadores Constantino y Helena, que así se llama, me la encontré de casualidad. Decidí entrar, y eso es lo que me dejó sin palabras. ¡Su interior!

Los monjes, muy simpáticos, además, nos dejaron hacer todas las fotos y vídeos que quisimos. ¡Se nota que no están acostumbrados a los turistas!

Iglesia de madera de Bogdan Voda

La iglesia de madera del pueblo de Bogdan Voda se llama Biserica Sfantu Nicolae. Fue construida en 1718 y es distinta a la mayoría de las iglesias de Maramures que están siempre en lo alto de colinas, pues se encuentra en pleno centro del pueblo en un terreno llano. El exterior no presenta apenas decoraciones, son vigas de madera perfectamente encajadas, pero sin ornamentaciones.

Y el interior tiene pinturas del año 1754 realizadas por Vasile Săpânţan. Nos gustó mucho su exterior y la amplitud del terreno. Es una iglesia muy bonita, pero no pudimos acceder a su interior, pues fue la primera que visitamos y no había nadie aún (había que esperar a las 10 de la mañana) y teníamos muchas iglesias de madera por delante que visitar.

Merece la pena ir a verla pues está en el pueblo más cercano a Viseu de Sus, a tan solo 20 kilómetros, y sobre todo porque está en el camino entre Viseu de Sus y la iglesia de Leud, ya que la iglesia de madera de Leud está a solo 4 kilómetros de la de Bogdan Voda, por eso ¡no os la saltéis!.

  Las famosas iglesias de madera de la región se construyeron durante los siglos XVII y xviii, en el lugar de iglesias más antiguas. Son una respuesta a la prohibición de erigir iglesias ortodoxas rumanas de piedra. Las iglesias están hechas con troncos gruesos, y por dentro son bastante pequeñas y oscuras, y pintadas con escenas bíblicas bastante ingenuas. Las más características tienen una torre alta sobre la entrada y un tejado macizo que parece empequeñecer al cuerpo principal de la iglesia.

  Ocho de ellas han sido incluidas por la Unesco dentro del Patrimonio de la Humanidad en el año 1999, por su arquitectura religiosa y tradiciones de construcción en madera.

  Puesto que la técnica de construir las iglesias locales de madera circulaba por toda Europa, su conocimiento es de gran interés desde bastante lejos de la región.

  En Maramureş quedan hoy 42 iglesias de madera, un tercio de lo que había hace dos siglos. Además de las iglesias ahora existentes, una gran fuente de conocimiento aún se conserva por parte de algunos carpinteros mayores con relevantes conocimientos y habilidades en la carpintería tradicional.

  Desde la Edad Media hasta entrado el siglo xviii las habilidades, conocimiento y experiencia para construir amplias estructuras con troncos con planos y bien selladas paredes, así como con juntas niveladas, eran logros fuera de lo común. 


Los artesanos de Maramureş que eran capaces de alcanzar tales niveles no eran simples campesinos, sino carpinteros altamente especializados de iglesias quienes heredaban y mantenían este avanzado conocimiento exclusivamente para crear edificios religiosos.


Puesto que la tradición local de alzar iglesias de madera dependía de aquellos que las construían y las usaban, es fundamental identificar a los constructores locales y fundadores. La primera y borrosa distinción entre ambos veló sus papeles separados en la formación de las iglesias de madera y nos impiden una clara comprensión del resultado.

  Las existentes iglesias de madera de Maramureş revelan la existencia durante los siglos xvii y xviii de al menos dos escuelas familiares principales de carpinteros. Pueden distinguirse otros tres ulteriores itinerarios y numerosos menores, indicando la obra de algunos de los más importantes carpinteros de iglesia de la región y en algunos casos incluso cambios entre generaciones. En general, los carpinteros de iglesias respondían de las interpretaciones técnicas, la alta calidad del trabajo en madera y su refinamiento artístico.

  A la larga, los auténticos creadores de las iglesias de madera locales fueron de hecho los que las encargaban. Especialmente el papel de los nobles fundadores del rito cristiano oriental fue decisivo en la formación de un carácter regional entre las iglesias locales de madera. Las iglesias de madera de Maramureş reflejan la sociedad local de señores modestos, que se manifiestas a sí mismos a lo largo de varios siglos en su doble condición de cristianos orientales y nobles occidentales.

  Las iglesias de madera de Maramureş abren las conexiones necesarias con interpretaciones similares en otros lugares de Europa. Aparentemente la distinción local entre lo sagrado y lo profano era característico de muchas otras regiones rurales del continente. El conocimiento más alto de construcción con troncos parece haber tenido un propósito sagrado con una amplia circulación continental y por lo tanto en muchos lugares requiere distinción de la arquitectura popular más enraizada localmente.

  Realmente es admirable la destreza que tenían los carpinteros de aquellas épocas para construir enormes estructuras de madera, sólidas y con paredes bien selladas. Una técnica cuyo conocimiento aún se conserva por algunos carpinteros veteranos muy experimentados de la región.

  Estas iglesias de madera en Rumanía destacan por tener capiteles que son extremadamente altos y de gran belleza. Como resultado, hacen que las iglesias luzcan excepcionalmente elegantes. Además, están decorados con tejas cuidadosamente superpuestas, y pequeñas torres arquitectónicas.

Iglesia de Budesti

  Otra de las mejores iglesias de madera de Maramures, es la que se encuentra en la ciudad de Budesti. Fue construida con madera roble en 1643, y se ha hecho famosa por albergar impresionantes pinturas de la década de 1760.

  No solo eso, en el interior de la iglesia se encuentra una rara colección de iconos de madera que datan del siglo XV, los cuales están pintados en ambos lados.

  También hay una destacada colección de iconos de vidrio que igualmente fueron pintados, así como el escudo de armas del famoso forajido Pintea el Valiente.


Iglesia de Leud

  Esta es otra iglesia de madera en Maramures, ubicada en el pueblo de Leud. La iglesia fue construida con madera de abeto y pino, sin embargo, no se sabe con exactitud la fecha exacta de su construcción.

  Para algunos es la iglesia más antigua de Maramures, ya que se cree que fue construida en 1364. Sin embargo, hay quienes datan su construcción en el siglo XVII.

  Lo cierto es que es una construcción muy antigua, ya que el Códice de Leud, que data de 1391, es el escrito más antiguo en rumano, y fue encontrado en el ático de la iglesia.

Maramures, una región de Rumanía donde hay más carretas de caballos que coches, donde la gente lleva más azadas que bolsos, donde se mueve la gente en bici en vez de en moto, donde hay más iglesias que restaurantes y donde el verde y la naturaleza crece por todos los sitios, atravesando incluso carreteras y vías de tren.

  Un lugar rural donde destacan sus Iglesias de Madera y la tranquilidad de la verde zona. Una zona de Rumanía muy poco visitada y explorada por el turismo, pero que nos encantó, por lo que recomendamos completamente visitar las Iglesias de madera de Maramures en cualquier ruta de Rumanía y perdernos tranquilamente entre sus pueblos y gentes.


  Las Iglesias de Madera de Maramures es uno de los mejores lugares que ver en Rumanía y que debes incluir en tu itinerario por el país.

  Se trata de un conjunto de iglesias ortodoxas (en su mayoría) construidas entre los siglos XVII y XVIII en madera que han sobrevivido al paso de los siglos en condiciones óptimas y son auténticas joyas arquitectónicas de un valor incalculable.

  Nada más entrar en la región comenzamos a ver pequeños pueblos entre un enorme verdor. La región es montañosa, y según vamos avanzando vemos multitud de tractores y carruajes de caballos, gente local trabajando en el campo, animales como cabras, ovejas y vacas

 pastando libremente, graneros, gallinas en las aldeas, pequeñas iglesias, coloridas ropas y, una exquisita gastronomía que probamos cada vez que llegábamos a una pensión y nos ofrecían su cena tradicional rumana, elaborado todo por ellos.

  Una zona para recorrer tranquilamente y disfrutar del paisaje y de la tranquilidad que ofrece esta ya cada vez más desaparecida «vida del campo».

Iglesias de Madera de Maramures

El objetivo principal de nuestro viaje a Maramures era conocer las iglesias de madera, construidas entre los siglos XVII y XVIII. Estas iglesias están construidas enteramente en madera, sin ni siquiera clavos. 

Esto se debe a que el imperio austrohúngaro decidió prohibir que se construyeran iglesias ortodoxas de piedra, por lo que el ingenio brotó de algunos maestros de la época para seguir construyendo iglesias y comenzaron a crear estas iglesias enteramente en madera que encajan entre sí. A estas iglesias de madera se las llama wooden church o Biserica de lemn en rumano, para ubicarlas bien a la hora de buscarlas en un mapa o gps.


  Se construyeron muchas iglesias de madera en toda la región de Maramures y actualmente se conservan unas 40 iglesias. Entonces, ¿qué iglesias ver en Maramures? ¿Qué ruta o itinerario por Maramures seguir? 

Pues hay que tener en cuenta que hay 8 iglesias que son realmente importantes, pues hay 8 iglesias de madera en Maramures que son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999, y solo hay 7 lugares o conjunto de monumentos en Rumanía que son patrimonio de la humanidad, siendo estas iglesias uno de ellos.

  Maramures nos cautivó por su esencia rural y arraigo a las viejas costumbres, escarpados paisajes de montaña, frondosos bosques, aldeas diminutas, extensas tierras de cultivo, graneros y pajares de heno , una región en la que el tiempo parece haberse detenido siglos atrás, donde viven campesinos ataviados con ropas tradicionales, carreteras desniveladas donde circulan carretas de caballos y donde las Iglesias de Madera son la excusa perfecta para adentrarse en la Rumanía más profunda y de sabor más auténtico.

  En total existen 42 iglesias de madera, pero nosotros marcamos en el mapa las 8 Iglesias de Madera de Maramures que forman parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Todas ellas comparten muchas similitudes: construidas en madera, espigadas torres de campanario, frescos en las paredes interiores y patio amplio en las que suele haber un cementerio.



 

Te recomendamos enlazar las Iglesias de Madera de Maramures con la visita al Cementerio Alegre de Sapantza.

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